El bordado se hace a mano en talleres de Ayacucho con hilo de algodón, así que cada blusa tiene pequeñas variaciones en el dibujo que no se repiten. El cuerpo es suelto y el largo cae sobre la cadera, lo que ayuda en climas de costa donde se busca frescura sin transparencia. La tela se lava a mano o en ciclo suave y se plancha a temperatura media del revés. La ficha de tallas incluye contorno de busto y largo total para comparar con una prenda propia.
El bordado se trabaja en tandas pequeñas, con hilo de algodón sobre tela de algodón. Al ser hecho a mano, el dibujo no sale idéntico dos veces: puede variar el grosor de la puntada, el tono del hilo o la densidad del motivo. Eso no es un defecto, es la huella del taller. Si buscas una pieza exactamente igual a la foto, conviene tener en cuenta esa diferencia antes de armar el carrito.
La producción se organiza por temporadas cortas. Cuando un lote se agota, el siguiente puede tardar en volver porque depende del ritmo del taller y del tiempo de bordado. El carrito avisa cuando una talla deja de estar disponible, así no armas un pedido con una pieza que ya no se puede reponer de inmediato.
Antes de confirmar, revisa la ficha de tallas y compárala con una blusa que ya te quede bien. Si dudas entre dos tallas, el corte suelto suele dar margen hacia la menor.